Tras reunirse con el rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú-PUCP, Marcial Rubio, la Santa Sede difundió un comunicado a manera de ultimátum para la casa de estudios.
Rubio escuchó ayer en Roma las conclusiones del informe del cardenal Péter Erdö tras su visita de diciembre pasado a fin de resolver el enfrentamiento entre la PUCP y el Arzobispado de Lima, que exige que se adecuen los reglamentos a la Constitución Apostólica.
Es así que el 8 de abril, de acuerdo al comunicado, es la fecha designada por el Vaticano como el límite para que la universidad presente en Roma su nuevo reglamento interno.
En caso de no ser presentado dicho documento, la universidad perdería los títulos de “Pontificia” y “Católica”.