Terremotos: ¿Se puede seguir diciendo “escala de Richter” para hablar de ellos?

Terremotos: ¿Se puede seguir diciendo “escala de Richter” para hablar de ellos?

Hablar de grandes sismos y terremotos en nuestra región es muy frecuente pero, muchos señalan que la escala de Richter ya es obsoleta ¿Cuál es la verdad?

Los terremotos, aquella preocupación constante y peligro latente en nuestra región, son un fenómeno inevitable. Por tal sentido, además de estar preparados ante lo que pueda ocurrir, es necesario que los conozcamos más a fondo ¿Sabes por ejemplo, cómo se miden?

Todo se inició con el sismólogo estadounidense Charles Francis Richter, quien en los años 30 buscaba solucionar el problema de cómo comparar estos sismos entre sí con un método estandarizado.

Hasta entonces la intensidad de Mercalli, que medía solamente por la destrucción observada, se mostraba subjetiva y de poco valor científico. Junto con su colega y mentor Beno Gutemberg y basado en trabajos del japonés Kiyoo Wadati, desarrolló la escala de Richter y Gutemberg en 1935.

Originalmente llamada escala de Magnitud Local (ML), utilizaba los valores de amplitud de los sismos que dibujaba la pluma del sismógrafo sobre el papel. El sistema permitía colocar todos los terremotos en una escala y un aumento de un entero equivalía a multiplicar por 10 la violencia del sismo.

La escala sirvió por décadas como el estándar de medición para la potencia de los temblores, pero esta no era perfecta, ya que se basaba en los primitivos sismógrafos de entonces. Aunque Richter buscó fijar estándares, las limitaciones seguían presentes.

Gracias al desarrollo de nuevas técnicas con el paso de los años, se comenzó a buscar un nuevo sistema para expresar objetivamente la cantidad de energía liberada por el terremoto. En los años 70 llegó la escala de Magnitud de Momento (Mw), basada en el momento sísmico.

El concepto definido en 1966 por Keiiti Aki considera la tensión, la deformación y el desplazamiento de las rocas en la falla. Aunque este no mide directamente la energía, esta se puede estimar con otros parámetros que se incluyen en el cálculo.

Como en la escala Richter, aumentar un dígito significa una cantidad de energía liberada superior en un factor de diez elevado a 1,5, o unas 32 veces mayor. Para evitar una multiplicidad de valores, la escala de magnitudes se elaboró de modo que coincidiera con la de Richter.

Aunque ninguna escala tiene un límite máximo en teoría (aunque físicamente se estima que es de 12), la de Richter se satura a valores elevados, a diferencia de la de magnitud. “Mw es preferible cuando está disponible porque refleja más fielmente la liberación de energía”, dice el sismólogo Mitch Withers, del Center for Earthquake Research and Information (CERI) de la Universidad de Memphis en EE.UU..

Es por este motivo que, tal como señalan los expertos en la actualidad, la escala de Richter no ha sido abandonada. La magnitud de momento podría ser más exacta, pero no siempre se conoce. “Es muy difícil calcular el momento sísmico de los terremotos pequeños”, dice José J. Martínez Díaz, sismólogo de la Universidad Complutense de Madrid (España).

Según cita el sitio BBVA Open Mind, la escala de Richter mide los seísmos más débiles alrededor de un máximo de 4, los temblores más frecuentes, por el contrario, en grandes terremotos se usa la escala Mw. Pero, ¿la escala de Richter ha quedado obsoleta?

Dado que los medios de comunicación cubre por lo general solo los temblores más potentes, ninguno de ellos se mide con la escala de Richter. El US Geological Survey, entidad de vigilancia global, usa ya la Magnitud de Momento. ML ya no se usa por los científicos, explica Martínez.

¿Cómo se debería informar o señalar la escala entonces? Para evitar el error todos los especialistas recomiendan no mencionar Richter ni incurrir en mayores detalles sobre la escala o el sistema de medición. “Creo que es mejor decir simplemente magnitud, y dejar que los sismólogos debatan qué medida es preferible”, acota Withers.

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