Los graves disturbios, entre hinchas y policías, se registraron en la ciudad de Port Said, noreste del país, al término de un partido de fútbol.
El delegado del Ministerio de Sanidad en Port Said, Helmy Ali al Atny, constató la existencia de al menos 70 cadáveres y unos 300 heridos en varios hospitales de la ciudad.
Según testigos, los fanáticos del equipo local, Al-Masry, irrumpieron en la cancha tras una victoria 3-1 sobre Al-Ahli, y en ese momento se desató la tragedia.
“Las fuerzas de seguridad nos abandonaron, no nos protegieron”, relató uno de los jugadores del Al Ahli, Mohamed Abou-Treika, en una charla con la televisión del equipo, la misma que reprodujo el diario español El País.
Por el momento es difícil precisar la cifra total de víctimas, ya que los heridos y los fallecidos han ingresado en diferentes centros sanitarios.


