Christian Wulff, anunció esta mañana su alejamiento del cargo, tras una serie de escándalos que él considera han "deteriorado la confianza del pueblo” por su investidura.
El ya ex jefe de Estado alemán es investigado por la fiscalía, que había pedido se le levante su inmunidad legal, por un presunto delito de tráfico de influencias y cohecho cometido en 2007.
Durante el anuncio de su dimisión, Christian Wulff se ha reafirmado en su inocencia y ha asegurado que la investigación acabará en un "total descargo" de su persona.
Media hora después de su renuncia, la canciller Angela Merkel le ha agradecido por el trabajo desarrollado en el cargo, y dijo que ha aceptado "con respeto y lamento" la dimisión del presidente.
De otro lado, la canciller ha anunciado la apertura de conversaciones con los demás partidos para elegir un nuevo jefe de Estado.


