La policía afgana rescató esta mañana a 41 niños de entre 6 y 11 años que los talibanes pretendían enviar a Pakistán para entrenarlos y luego se inmolasen como kamikaze.
Según las primeras informaciones, la operación de rescate se realizó en la provincia oriental de Kunar, fronteriza con Pakistan. Cuatro talibanes que debían hacer pasar la frontera a los menores han sido detenidos.
Los niños, todo varones, estaban destinados a sufrir un “lavado de cerebro” y “preparados para ser suicidas contra las tropas afganas e internacionales en Afganistán”, explicó un portavoz del gobierno afgano.
Se conoció que sus familiares, a quienes fueron devueltos los menores, habían sido “engañados por los terroristas”, quienes “habían prometido enviarlos a Pakistán para que estudiaran en madrasas (escuelas religiosas)”, refirió.


