Desde el centro de Tokio hasta las puertas del parlamento, las protestas avanzan exigiendo el fin de la energía atómica en Japón.
La manifestación se inicia frente a la sede de Tokyo Electric Power, empresa propietaria de la central de Fukushima, y recorre avenidas del centro de la capital japonesa con el fin de hacer llegar su voz a las puertas del edificio de la Dieta (Parlamento).
“¡Genpatsu iranai!” (“¡No queremos centrales nucleares!”) O “No Nukes” (“Nucleares No”), son algunos de los textos más recurrentes en la marcha que exige el fomento de energías renovables en sustitución al poder atómico que mantiene electrificada gran parte del país.
La “Coalición Metropolitana Contra las Centrales Nucleares” es la ONG encargada de organizar las protestas, los catastróficos eventos en el reactor nuclear de Fukushima y el anuncio de la próxima reactivación de la central de Oi son los principales motivadores sociales de las manifestaciones.