Un anticuario de Nueva York se declaró culpable de participar en una red de contrabando de cuernos de rinoceronte que iba de África a Estados Unidos y China, según fiscales a cargo del caso.
En Nueva York, David Hausman, obstruyó a la justicia y creó registros falsos con los que simulaba ayudar a expertos que pesquisan el comercio ilícito de animales con el fin de ocultar sus actividades, señalaron los investigadores.
El acusado, quien tiene 67 años de edad, enfrenta un máximo de 25 años de prisión, aunque tras declararse culpable podría obtener un cierto grado de indulgencia del tribunal.
La red era formada por otras seis personas y fue puesta al descubierto tras una serie de redadas en distintos puntos de EE.UU., en el marco de la ‘Operación Crash’. A Hausman se le incautaron cuatro cabezas de rinocerontes, seis cuernos de rinoceronte negro y 28 mil dólares en efectivo.
Una sola de estas protuberancias del mamífero puede venderse en hasta medio millón de dólares en ciudades de Vietnam y el sudeste de Asia, donde se lo considera un potente afrodisíaco y hasta una cura para el cáncer, creencias que la ciencia descarta absolutamente.


