Este lunes 5 de marzo, la defensa del estudiante presentará ante el despacho de la fiscal que investiga el caso, María del Rosario Lozada, un informe físico matemático que busca demostrar que el universitario fue asesinado.
Según el informe, realizado por el profesor Melchor Siesquén Sandoval, las heridas encontradas en el cadáver de Ciro Castillo no corresponden a una caída de 1.000 metros. La profundidad del despeñadero donde fue hallado.
De esta manera, dan a entender que el cuerpo del estudiante de la Universidad Agraria La Molina fue colocado ahí por un tercero.
El especialista explicó, además, que cuando un cuerpo cae por un barranco de 1.000 metros, la velocidad en la que rueda aumenta y al momento de detenerse queda con los brazos y las piernas abiertas. Ciro fue hallado con la cabeza y el cuerpo encogidos.
El abogado de la familia Castillo Rojo, Juan de Dios Medina, indicó que el estudio físico probaría la hipótesis de asesinato que sostiene el padre del estudiante, el doctor Ciro Castillo Rojo Salas.
“Probaría que terceras personas lo habrían matado y habrían colocado su cuerpo en la zona donde fue hallado”, agregó el letrado.


