Según la revista médica “The Lancet” el guardar luto por la muerte de un ser querido no debe tratado como un mal depresivo.
Esto por que la Asociación Americana de Psiquiatría puso en debate la necesidad de excluir del diagnóstico por trastorno depresivo, de una tristeza provocada por el deceso de un ser amado.
Aunque se especificó que los sentimientos de profunda tristeza, pérdida, falta de sueño, llanto, incapacidad para concentrarse, cansancio y falta de apetito, que se prolongan por más de 2 semanas luego de una muerte podría ser un proceso depresivo, pero esta debe ser separada de una reacción normal de “aflicción".
Además los últimos estudios indican que medicarse durante el tiempo de luto es peligroso, así como una reacción simplista, y hasta errónea.
En el artículo se destaca que aunque el duelo se asocia con resultados adversos para la salud, tanto físicos como mentales, las intervenciones farmacológicas deben estar dirigidas solo a las personas con mayor riesgo de desarrollar un trastorno, o a aquellos que desarrollan un duelo complicado o una depresión, pero no a todo el mundo.
Hasta el momento los estudios sobre el tema señalan que el dolor durante el luto no es una enfermedad, es una respuesta normal a la muerte de un ser querido, y poner plazo al dolor no es apropiado.
También se señala que en ocasiones, se producen trastornos de aflicción prolongada o depresión, ante las cuales, los afectados sí pueden necesitar tratamiento, pero la mayoría de las personas que sufren la muerte de un ser querido no necesitan tratamiento médico.