El colectivo de piratas informáticos publicó cerca de 500 correos electrónicos, direcciones IP, números de teléfono y direcciones postales de centenares de pederastas, entre los que figuran varias decenas de ciudadanos que residen en Bélgica.
En tanto, la Unidad Federal de Delitos Informáticos de Estados Unidos ha anunciado que está investigando el caso; sin embargo, la policía estadounidense también podría dirigirse contra Anonymous por la publicación de esos datos en internet.
Por su parte, organización belga para niños desaparecidos y víctimas de explotación sexual ‘Child Focus’ ha criticado la acción de los piratas informáticos y ha señalado que solo la policía debe investigar ese tipo de delitos.