El devastador aluvión que afectó a sectores de Santiago de Chile puso en riesgo a cientos de familias peruanas que viven en Las Condes y Lo Barnechea. Durante la emergencia, compatriotas enfrentaron momentos de tensión por el avance del agua, el lodo y las piedras que inundaron las calles.
Una peruana identificada como Jiménez contó que su hija logró ponerse a salvo luego de que una familia le abriera las puertas de su vivienda. Otros vecinos también acogieron a personas que salían de buses, caminaban por la zona o permanecían atrapadas en sus vehículos. En uno de los buses afectados viajaban estudiantes y trabajadores que regresaban a casa.
Ante la emergencia, empresarios peruanos comenzaron a organizar ayuda para los damnificados en coordinación con las autoridades locales. Uno de ellos estimó que alrededor de 250 familias peruanas viven en Las Condes y entre 300 y 350 en Lo Barnechea. También señaló que, pese a algunos daños en uno de sus locales, brindaron café y sándwiches a las personas afectadas y coordinaban la entrega de almuerzos.
El aluvión se produjo tras intensas lluvias que provocaron el desborde de canales y quebradas en la zona cordillerana, arrastrando agua, lodo y piedras por el sector de San Carlos de Apoquindo. Según el reporte difundido, las autoridades chilenas informaron que la emergencia dejó seis personas heridas y cuantiosos daños materiales.


