La defensa de Adrián Villar, liderada por el abogado César Nakazaki, aseguró que su patrocinado habría perdido la conciencia por unos segundos debido al cansancio y a problemas de salud, lo que —según indicó— explicaría el accidente que terminó con la muerte de Lizeth Marzano.
Nakazaki señaló que Villar presentaba un cuadro delicado en los días previos, con fiebre, vómitos y antecedentes de migrañas severas que lo afectan neurológicamente. Asimismo, indicó que, tras la tragedia, Villar fue ingresado a la Clínica San Felipe debido a vómitos y dolores de cabeza, donde incluso fue evaluado por un psiquiatra. Según la defensa, una vez restablecido, se puso a disposición de las autoridades.
Familia de la víctima rechaza versión
Del lado contrario, Gino Marzano, hermano de la víctima, expresó sorpresa y escepticismo frente a estas declaraciones. Cuestionó que, si Villar se encontraba con un cuadro febril, estuviera conduciendo y acudiera a un parque. Además, sostuvo que la familia ha tomado conocimiento de nuevas pruebas, entre ellas chats y coordinaciones que estarían siendo analizadas por sus abogados.
Mensajes eliminados y nuevas revelaciones
Durante la audiencia del domingo, el fiscal Henry Zavaleta indicó que, tras la revisión del celular de Villar, se detectaron posibles mensajes o llamadas eliminadas, lo que podría ser relevante para el caso. También se mencionó que existirían conversaciones con Juan Gilberto Montenegro que no figuran en el registro del equipo incautado.
Por otro lado, según la versión proporcionada por Francesca Montenegro, expareja de Villar, este habría regresado al lugar del accidente en bicicleta luego de haber dejado el vehículo. La defensa argumenta que el miedo puede generar distintas reacciones y que Villar no tenía claridad inmediata sobre lo sucedido, creyendo inicialmente que el accidente había ocurrido frente al teatro de la Pontificia Universidad Católica del Perú.


