Un silencio cargado de dolor e incertidumbre envuelve a más de 120 familias peruanas que no saben si sus seres queridos, quienes viajaron a Rusia por una supuesta oferta laboral, siguen con vida o podrán regresar. Hijos, esposos y hermanos partieron en busca de mejores oportunidades, pero terminaron en medio del conflicto armado con Ucrania.
De acuerdo con los testimonios, los compatriotas fueron captados con la promesa de trabajar como guardianes en espacios civiles, con ingresos de hasta 20 mil dólares. Sin embargo, al llegar a territorio ruso, habrían sido enviados a zonas de combate, enfrentándose a drones, campos minados y condiciones extremas. “Me dice que posiblemente ya no vuelva, que la situación es complicada allá”, relató un familiar.
El abogado de las familias, Percy Salinas, confirmó que al menos ocho peruanos han muerto en el conflicto y advirtió que existe un plazo de seis meses para reclamar los cuerpos. Frente a ello, los deudos exigen una audiencia pública con el canciller para que escuche sus demandas, especialmente en un contexto cercano al Día de la Madre, una fecha que muchas no podrán celebrar.
LLAMADO A LA CANCILLERÍA
Mientras algunas familias se aferran a las últimas comunicaciones con sus seres queridos, otras enfrentan la posibilidad de no volver a verlos. Pese a ello, nuevas personas continúan viajando bajo las mismas promesas. Por esta razón, los familiares exigen a la Cancillería identificar a los peruanos en Rusia, intensificar las gestiones diplomáticas y lograr su pronta repatriación.


