Los vecinos del Callao denunciaron que los desvíos implementados por las obras de la Línea 2 del Metro de Lima, a la altura de la cuadra 38 de la avenida Colonial, obligan a buses y camiones de gran tonelaje a transitar por pequeños jirones que no están preparados para soportar este tipo de circulación.
Según los residentes, el constante paso de vehículos pesados está provocando el deterioro acelerado del pavimento y representa un peligro para niños, adultos mayores y demás peatones que diariamente recorren estas vías. Además, aseguran que, debido a lo angosto de las calles, algunos buses y camiones terminan invadiendo las veredas.
Los vecinos también expresaron su preocupación porque el peso de estas unidades podría afectar las tuberías de gas natural instaladas bajo las calles y veredas. Advirtieron que, de producirse una rotura, podría desencadenarse una tragedia que pondría en riesgo a toda la población del sector.
LLAMADO A LAS AUTORIDADES
"Las calles no están diseñadas para soportar el peso de vehículos de gran tonelaje", señaló una vecina, quien pidió a las autoridades revisar los desvíos establecidos durante la ejecución de las obras para evitar mayores daños a la infraestructura y garantizar la seguridad de los residentes.


