La decisión del Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de El Porvenir de revocar la orden de captura contra Andy, presunto operador y familiar del cabecilla de la organización criminal "Jhonsson Pulpo", generó cuestionamientos por parte de la Policía Nacional del Perú (PNP).
Durante su detención, el investigado aseguró a los agentes que no se encontraba prófugo y que no tenía ninguna requisitoria en su contra. Sin embargo, según la Policía, sobre él pesaba una alerta roja de Interpol que permitía su captura en 194 países por su presunta participación en el secuestro del empresario Iván Díaz Garrido, ocurrido en octubre de 2023.
Horas después de la intervención, el Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de El Porvenir dejó sin efecto la orden de detención y dispuso que el investigado afronte el proceso por el delito de secuestro bajo comparecencia simple.
CUESTIONAMIENTOS
El jefe de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), general Víctor Revoredo, cuestionó la decisión judicial al señalar que el investigado habría participado directamente en los actos de violencia cometidos durante el secuestro. Asimismo, manifestó que resulta "inexplicable" que se le haya otorgado comparecencia simple, considerando que, según indicó, no cuenta con arraigo suficiente para afrontar el proceso en libertad.
La resolución también fue cuestionada por la Región Policial La Libertad, cuyos representantes señalaron que este tipo de decisiones afectan los resultados de los operativos ejecutados contra las organizaciones criminales y debilitan la lucha frontal contra la delincuencia.
No obstante, el investigado permanecerá recluido debido a que un juzgado le impuso cuatro meses de prisión preventiva por el presunto delito de tenencia ilegal de arma de fuego. La medida vencerá el próximo 13 de noviembre y será cumplida en el establecimiento penitenciario de varones de Chiclayo.


