La criminalidad en Trujillo continúa escalando y una de las organizaciones que más preocupa a las autoridades y a la población es Los Pulpos, una estructura delictiva que, según el informe, opera desde hace décadas y ha evolucionado en sus métodos para ejecutar secuestros, extorsiones y ataques.
ANTECEDENTES
Sus primeros antecedentes se remontan a los años 90, cuando la organización comenzó con el robo y secuestro de vehículos para exigir pagos a sus propietarios. Con el paso de los años, el delito se volvió más violento y, entre 2000 y 2006, empezaron a incorporar el secuestro de personas y el cobro de cupos.
La organización también habría perfeccionado una modalidad particularmente peligrosa: el uso de falsos efectivos policiales para interceptar y secuestrar a sus víctimas. Los delincuentes utilizan chalecos y vestimenta similar a la de la Policía para hacer creer a sus objetivos que se trata de una intervención oficial.
El informe señala que los integrantes realizan seguimientos durante semanas e incluso meses antes de ejecutar sus ataques. Para ello, observarían los movimientos de sus víctimas y utilizarían distintos roles para pasar desapercibidos, desde vendedores ambulantes hasta supuestos trabajadores de limpieza.
Otro elemento que genera preocupación es que los ataques ya no se concentran únicamente en zonas periféricas como Alto Trujillo, El Porvenir o Florencia de Mora. La violencia criminal comienza a acercarse a sectores céntricos de la ciudad, incluso a pocos metros del centro histórico.
La expansión de estas organizaciones también trasciende las fronteras. De acuerdo con el informe, Los Pulpos mantienen presencia en otros países de la región, entre ellos Chile, Bolivia y Argentina, lo que refuerza la preocupación por su carácter transnacional.


