El ciudadano venezolano José Miguel Espín González quedó en libertad luego de que venciera el plazo de su prisión preventiva. La familia del médico Carlos Mendo cuestiona que no se haya solicitado a tiempo su ampliación y exige su captura internacional.
El cirujano Carlos Mendo fue asesinado en febrero del año pasado en la avenida Ramiro Prialé. Inicialmente, Espín González, quien era asistente y amigo de la víctima, sostuvo ante la Policía que ambos habían sido víctimas de un asalto. Sin embargo, durante las investigaciones habría confesado su participación en la planificación del crimen, cuyo objetivo habría sido apoderarse de dinero y cuentas bancarias del médico.
El sospechoso permaneció aproximadamente un año y medio bajo prisión preventiva. No obstante, el plazo de esta medida venció el 22 de agosto y fue liberado el 24 del mismo mes, según el testimonio de los familiares. La decisión se conoció durante una audiencia judicial realizada el 28 de agosto, cuando el imputado ya no se encontraba detenido.
La familia del médico expresó su indignación y cuestiona al Ministerio Público y al Poder Judicial por no haber gestionado oportunamente la ampliación de la prisión preventiva. Además, advierte que Espín González no tendría arraigo laboral ni domiciliario en el país y teme que haya abandonado el territorio nacional.
ORDEN DE CAPTURA
Ante esta situación, se ha solicitado una orden de captura nacional y los familiares piden que se tramite también una orden de captura internacional, debido a que desconocen el paradero del investigado.

