El lunes 13 de abril de 2026 se convirtió en un inusual “lunes electoral”, luego de que miles de ciudadanos tuvieran que regresar a votar tras las fallas del domingo. En el colegio Virgen de la Asunción, en San Juan de Miraflores, los electores acudieron por segundo día consecutivo, esta vez con mesas instaladas, pero con la misma incertidumbre y largas colas desde temprano.
Muchos votantes pidieron permiso en sus trabajos, retrasaron sus actividades y soportaron horas de espera bajo el sol para evitar una multa. La molestia fue generalizada. “Ayer estuvimos todo el día en la cola, sin almorzar. Hoy he tenido que venir otra vez”, comentó una ciudadana. Incluso hubo casos de personas que viajaron desde el extranjero, como un elector que llegó desde Chile y tuvo que reorganizar su regreso tras no poder votar el día anterior.
También se reportaron irregularidades como cambios de local de votación. Un ciudadano relató que, tras hacer nuevamente la fila, descubrió que ya no figuraba en el padrón de su colegio habitual y fue derivado a otro sin explicación. A esto se sumaron retrasos en el inicio de la jornada, lo que generó mayor congestión y desorden en los exteriores de los centros de votación.
El malestar se extendió entre los electores, incluidos trabajadores que tuvieron que pedir tolerancia laboral para acudir. Para muchos, estas elecciones marcaron una diferencia negativa frente a procesos anteriores, caracterizados por mayor rapidez. Así, entre incomodidad y frustración, se vivió un “lunes electoral” que dejó una fuerte sensación de descontento ciudadano.


