La Defensoría de la Policía consideró que el uso del arma de fuego por parte del suboficial involucrado en la muerte de un niño de 8 años en Huacho no fue el adecuado. El hecho ocurrió durante una intervención a un mototaxista y actualmente es materia de investigación.
El jefe de la Defensoría de la Policía, general Máximo Ramírez, explicó que el Decreto Legislativo 1186 establece que el arma de fuego debe utilizarse solo cuando la vida del efectivo o de terceros esté en peligro. Precisó que, según las imágenes conocidas, el presunto agresor estaba desarmado y la situación no justificaba un disparo.
Ramírez indicó que el policía aseguró haber realizado un disparo disuasivo al aire, pero sostuvo que tampoco correspondía hacerlo debido a que había civiles y un menor de edad en el lugar. Agregó que aún se realizan las pericias para determinar cómo el proyectil impactó en el niño.
FISCALÍA CONTINÚA CON LAS DILIGENCIAS DEL CASO
El suboficial permanece detenido por el presunto delito de lesiones graves seguidas de muerte. Además, fue separado de sus funciones, dejó de percibir remuneración y afronta una investigación administrativa disciplinaria, mientras la Fiscalía continúa con las diligencias del caso.


