Los senadores electos de Juntos por el Perú (JP) recibieron este viernes sus credenciales del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), en una ceremonia que dejó al descubierto el que sería un distanciamiento entre la bancada y el excandidato de la agrupación, Roberto Sánchez, quien continúa denunciando un presunto fraude electoral y cuestionando el proceso que dio como ganadora a Keiko Fujimori. La participación de los legisladores en el acto oficial fue interpretada como un reconocimiento a los resultados proclamados por las autoridades electorales.
La ceremonia, realizada en el Colegio Médico del Perú, reunió a los 60 senadores que integrarán el nuevo Congreso bicameral para el periodo 2026-2031. Pese a las declaraciones de Roberto Sánchez contra el proceso electoral, los 14 senadores electos de Juntos por el Perú acudieron con normalidad a recibir sus credenciales, sin expresar objeciones al acto protocolar organizado por el JNE.
Durante la actividad, algunos integrantes de la agrupación evitaron respaldar las denuncias de fraude impulsadas por Sánchez, mientras otros insistieron en que existen cuestionamientos sobre la votación de los peruanos en el extranjero. Sin embargo, ninguno dejó de recoger su credencial, hecho que evidenció una diferencia entre la estrategia política impulsada por Sánchez la posición asumida por sus representantes electos. Incluso, aliados políticos que anteriormente respaldaron a Sánchez también marcaron distancia y reiteraron la importancia de respetar las decisiones de las autoridades electorales.
Entre los nuevos senadores de Juntos por el Perú figuran exministros, actuales congresistas y nuevos rostros políticos, además de José Castillo Terrones, hermano del expresidente Pedro Castillo. La agrupación también llevará al Senado a dirigentes vinculados al castillismo y otras corrientes de izquierda, consolidándose como una de las principales bancadas de oposición en la Cámara Alta.
CONGRESO BICAMERAL ESTARÁ FRAGMENTADO
Especialistas consultados coincidieron en que el nuevo Congreso reflejará la fragmentación política que dejaron las elecciones y que el éxito de la gobernabilidad dependerá de la capacidad de construir acuerdos entre el Ejecutivo y las diferentes bancadas. Asimismo, consideraron que el liderazgo de Roberto Sánchez podría debilitarse al no formar parte del nuevo Parlamento, mientras que los senadores electos tendrán mayor autonomía para definir el rumbo de sus agrupaciones dentro de la Cámara Alta.
Los analistas también señalaron que el próximo gobierno necesitará tender puentes con diversas fuerzas políticas para sacar adelante reformas en materia de seguridad ciudadana, salud, educación y reactivación económica. En ese escenario, advierten que el Senado aparece como un espacio clave para la negociación política y la búsqueda de consensos durante los próximos cinco años.


