Dos viviendas ubicadas a una cuadra de distancia fueron atacadas con explosivos artesanales durante la madrugada en Huáscar, San Juan de Lurigancho. El primer atentado ocurrió contra una bodega cuya propietaria venía siendo extorsionada y que había salido del inmueble por temor; sin embargo, un familiar de 66 años que permaneció dentro resultó herido.
Pese a que la familia venía pagando cupos extorsivos, los delincuentes se ensañaron y detonaron un explosivo en la puerta de su vivienda. Aunque un familiar salió lesionado en la pierna, fueron heridas leves y ya se viene recuperando.
DIRIGENTE HABÍA PRESENTADO DENUNCIAS POR EXTORSIÓN
Después de ocurrido el primer hecho, cinco minutos después, otro explosivo fue detonado en la vivienda de un dirigente de mototaxistas, a menos de una cuadra, donde los extorsionadores dejaron un mensaje escrito exigiendo que se comunique a un número de celular.
La explosión ocurrió en la puerta de la vivienda afectando también al mototaxi. La onda expansiva destruyó varias ventanas de la casa y la infraestructura aledaña. Según se informó preliminarmente, este es un lugar donde se suele registrar hechos delictivos.
La policía señala que, en este caso, el dirigente ya había presentado denuncias por extorsión. Las autoridades investigan ambos ataques por su presunto vínculo con el delito de extorsión.
