La breve pausa acordada entre los gobiernos de Kiev y Moscú durante la visita de los enviados estadounidenses, para gestionar un acuerdo de paz, terminó esta madrugada con un nuevo ataque ruso contra la capital ucraniana.
Misiles y drones rusos impactaron en distintos sectores de Kiev, dejando al menos dos muertos y diez heridos; varios de ellos fueron hospitalizados en condición grave. Viviendas, edificios y sedes del Gobierno resultaron dañados.
BOMBARDEROS ESTRATÉGICOS
Las alarmas comenzaron a sonar poco después de las dos de la madrugada. El ejecutivo ucraniano alertó de la llegada de misiles, drones y proyectiles de crucero lanzados desde bombarderos estratégicos y desde el mar Negro.
Las defensas antiaéreas actuaron rápidamente, pero no pudieron interceptar todos los proyectiles contra Kiev, mientras se sucedían las explosiones y las autoridades pedían a los habitantes que permanecieran en los refugios.



