Las rejas instaladas en distintas calles de Lima han desatado una fuerte polémica entre vecinos que buscan mayor seguridad y ciudadanos que denuncian restricciones al libre tránsito. En distritos como Ate y La Victoria, muchos aseguran que estos cerramientos ayudan a reducir robos y controlar el ingreso de personas extrañas.
Sin embargo, otros vecinos denuncian abusos y dificultades para circular, especialmente cuando las rejas permanecen cerradas durante horas o solo algunos residentes tienen acceso a las llaves. Incluso se reportaron demoras para el ingreso de ambulancias y problemas para adultos mayores y peatones.
Durante un recorrido, varios ciudadanos señalaron que las rejas generan sensación de seguridad frente a la delincuencia y las barras bravas, aunque también criticaron que algunos vecinos se apropien de las vías públicas y utilicen las calles cerradas como estacionamientos privados.
Especialistas recordaron que la instalación de rejas debe cumplir requisitos municipales, como contar con vigilancia permanente, acceso para todos los vecinos y facilidades para vehículos de emergencia. Mientras tanto, el debate continúa entre quienes priorizan la seguridad y quienes defienden el derecho al libre tránsito.


