La Policía Nacional capturó a dos presuntos implicados en el incendio ocurrido el pasado 22 de julio en el jirón Pisagua, en Manzanilla, La Victoria, que dejó un saldo de diez integrantes de la familia Vílchez fallecidos, entre ellos cinco menores de edad. Según las investigaciones, el siniestro habría sido provocado luego de que las víctimas se negaran a pagar extorsiones, un hecho que fue mencionado por la presidenta Keiko Fujimori durante su Mensaje a la Nación.
Las pesquisas revelan que detrás del ataque existiría una disputa entre las organizaciones conocidas como "Los Vikingos de La Victoria" y "Las Cachinas de Cercado", grupos que se enfrentarían por el control del servicio informal de traslado en motos eléctricas en el emporio comercial de Gamarra. Tras analizar imágenes de cámaras de seguridad, agentes policiales ejecutaron diversos operativos que permitieron la detención de dos personas presuntamente vinculadas al caso.
Entre los intervenidos se encuentra Fabiola Ureta, detenida por la División de Investigación de Asuntos Sociales de la PNP. Para los investigadores, uno de sus familiares directos estaría detrás del incendio. Durante su intervención, Ureta negó cualquier participación en los hechos y rechazó también una denuncia previa por presunta extorsión. Sin embargo, reconoció que existían conflictos por el control de los paraderos y aseguró que en la zona se cobraban cupos a los trabajadores del transporte informal.
CONTINÚAN DETENIDOS
Además de ser investigada por su presunta vinculación con el incendio, Fabiola Ureta permanece detenida por los presuntos delitos de receptación y posesión de envoltorios con aparentes sustancias ilícitas. Mientras tanto, la Policía continúa con las diligencias para ubicar a la presunta autora material del ataque y esclarecer por completo las responsabilidades en esta tragedia que conmocionó al país.


