El envejecimiento de la población lleva aparejado un aumento considerable de los casos de demencia. Según los últimos datos, alrededor del 20% de los mayores de 65 años padecen ya cierto deterioro cognitivo -un rasgo que aumenta el riesgo de sufrir enfermedades como el Alzheimer- y se espera que las cifras continúen avanzando en los próximos años.
Esta prevalencia del problema ha hecho que, entre otras líneas de investigación, en los últimos tiempos se haya avanzado en el desarrollo de distintas técnicas para 'adelantarse' a los daños.
Aunque los ensayos aún están lejos de averiguar cómo se puede frenar la enfermedad, sí se han alcanzado resultados prometedores a la hora de identificar a los enfermos potenciales, tal y como demuestra una investigación publicada en la revista 'Archives of Neurology'.
Los autores de este trabajo son científicos de la Universidad de California en los Estados Unidos (EEUU), han desarrollado una técnica basada en la tomografía por emisión de positrones (PET) que permite predecir el deterioro cognitivo en un periodo que, de momento, alcanza los dos años.
Los investigadores idearon un marcador químico (denominado FDDNP) capaz de 'adherirse' a los acúmulos de proteína TAU y de beta-amiloide característicos de los cerebros de las personas con demencia que puede 'visualizarse' desde el exterior a través de un PET.
Partiendo de la hipótesis de que esta herramienta podría ser muy útil para detectar cambios dañinos en el cerebro antes de aparecieran los primeros síntomas, los científicos iniciaron una investigación con 43 voluntarios cuya edad rondaba los 64 años y que no presentaban signos de demencia (21 de ellos sí padecían un deterioro cognitivo leve).
De manera periódica cada participante se sometió a una tomografía por emisión de positrones en las que se había utilizado el marcador FDDNP y, además, a varias pruebas para evaluar su capacidad cognitiva. Este seguimiento duró una media de dos años.
En las conclusiones finales los investigadores comprobaron que los participantes que iban sumando cada vez más acúmulos dañinos en su cerebro también presentaban un peor patrón cognitivo, principalmente, las áreas más afectadas eran las áreas del cerebro relacionadas con el razonamiento, la memoria y las emociones.
También se descubrió que aquellos individuos con una mayor presencia inicial del marcador FDDNP tenían más riesgo de presentar síntomas clínicos de problemas de demencia al cabo del tiempo.


