Durante el invierno, los casos de resfríos e infecciones respiratorias en niños suelen aumentar por los cambios de temperatura y el contacto cercano con otras personas en colegios, transporte público, centros comerciales y reuniones familiares. Frente a este escenario, especialistas del Ministerio de Salud (Minsa) recomendaron reforzar la higiene, ventilar los ambientes y prestar atención a los primeros síntomas para reducir el riesgo de contagio.
PREVENCIÓN: VENTILACIÓN Y LAVADO DE MANOS
La pediatra Alexandra Pizarro Marcelo, del Hospital Nacional Sergio E. Bernales, explicó que numerosas enfermedades respiratorias pueden prevenirse mediante acciones sencillas dentro y fuera del hogar. Entre las principales medidas se encuentran abrir puertas y ventanas para renovar el aire, lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón y evitar que los menores permanezcan en lugares cerrados o con gran concentración de personas cuando presentan tos, congestión nasal o estornudos.
Cuando un niño presenta síntomas de resfrío, la especialista aconsejó mantenerlo en casa para facilitar su recuperación y evitar que contagie a otros menores. También recomendó asegurar una adecuada hidratación, permitirle descansar y utilizar ropa cómoda, sin abrigarlo excesivamente. Al toser o estornudar, los pequeños deben cubrirse la nariz y la boca con el antebrazo, mientras que el uso de mascarilla puede ser necesario en determinados espacios o situaciones.
¡CUIDADO CON LAS FRAZADAS GUARDADAS!
El cuidado debe extenderse a las prendas y objetos almacenados durante varios meses. Especialistas del Hospital Nacional Cayetano Heredia advirtieron que las frazadas guardadas pueden acumular polvo, ácaros y microorganismos, especialmente cuando permanecen en lugares húmedos y con poca ventilación. Su reutilización sin una limpieza previa puede generar estornudos, picazón en los ojos, congestión nasal, tos persistente y dificultad para respirar, principalmente en personas con asma o rinitis.
Para disminuir estos riesgos, el Minsa recomienda lavar las frazadas antes de utilizarlas, ventilarlas y exponerlas al sol. Además, se deben limpiar con paños húmedos las superficies del hogar y reducir la acumulación de polvo en alfombras, peluches y libros. Los niños, adultos mayores y pacientes con enfermedades respiratorias son los grupos más vulnerables, por lo que también deben mantener una alimentación equilibrada y dormir al menos ocho horas para fortalecer sus defensas.



