La masacre y el secuestro registrados en Trujillo volvieron a poner en el centro del debate la crisis de inseguridad que atraviesa el país. Durante un análisis sobre los primeros 30 días del Gobierno de Keiko Fujimori, el periodista Augusto Álvarez Rodrich calificó el hecho como dramático y sostuvo que la inseguridad se ha convertido en el principal problema que preocupa a ciudadanos y empresas. A su juicio, el Ejecutivo todavía no ha mostrado acciones suficientemente visibles frente a una criminalidad que continúa avanzando.
Álvarez Rodrich consideró positivo que las Fuerzas Armadas puedan asumir el control de la periferia de los establecimientos penitenciarios, aunque expresó dudas sobre su participación directa en las calles para combatir la delincuencia. Señaló que el papel de los militares debería estar focalizado y respaldado por inteligencia y coordinación con la Policía Nacional. También cuestionó que las labores de inteligencia no tengan continuidad durante los domingos y pidió que el Gobierno explique cuáles serán las medidas concretas para enfrentar la criminalidad.
El analista sostuvo, además, que el problema no se limita a hechos aislados, sino que responde al crecimiento del crimen organizado durante los últimos años. En ese contexto, mencionó la posible infiltración de estructuras criminales vinculadas a actividades como la minería ilegal, el narcotráfico, la tala ilegal, la trata de personas, los secuestros y las extorsiones. Advirtió que estas organizaciones podrían haber extendido sus redes hacia instituciones públicas, comisarías, gobiernos regionales y municipalidades, por lo que consideró necesario fortalecer la inteligencia y establecer objetivos claros.
Respecto a las críticas contra el comandante general de la Policía, Álvarez Rodrich evitó responsabilizar únicamente a una persona y sostuvo que también deben revisarse los procesos y estructuras que permiten que la inseguridad continúe creciendo. Sin embargo, señaló que si el nuevo ministro del Interior considera necesario trabajar con otro jefe policial, correspondería evaluar un cambio. Para el periodista, el Gobierno debería establecer indicadores concretos, como niveles de victimización y percepción de inseguridad, y reportar periódicamente a la ciudadanía los avances alcanzados.
SOBRE PEDIDO DE FACULTADES
Finalmente, Álvarez Rodrich evaluó los primeros 30 días de la administración de Keiko Fujimori y consideró prematuro exigir resultados estructurales en tan poco tiempo. Destacó la presentación del pedido de facultades legislativas al Congreso, pero remarcó que existen medidas que pueden ejecutarse incluso antes de obtenerlas. Afirmó que el Ejecutivo debe convertir la seguridad ciudadana en una prioridad visible y generar la percepción de que existe una ruta clara para enfrentar la criminalidad. “La gente quiere tener la sensación de que las cosas pueden comenzar a cambiar”, fue, en esencia, el llamado del analista ante la creciente preocupación por la violencia en el país.


